Retsuko está cada vez más harta de la mandona de su madre. El director Ton exige al equipo que no le pasen ni una al nuevo empleado.
La madre de Retsuko organiza sin su permiso una cita para concertar un matrimonio. El nuevo empleado, Anai, parece agradable y bien dispuesto a primera vista.
El director Ton reprende a Retsuko por la falta de progreso de Anai. Por su parte, Anai sigue tomándose fatal todos los comentarios que le hace Retsuko.
Retsuko y Anai tienen que encargarse de un puesto de comida durante un evento de la empresa. Para evitar conflictos, Retsuko se ocupa de todo el trabajo ella sola.
Todo el mundo detesta el yakisoba que ha preparado Retsuko. Anai no levanta ni un dedo por ayudar hasta que Kabae lo anima un poco.
Tras enterarse de que Shirota ha pasado página, Retsuko acaba asistiendo a una fiesta de citas a ciegas... donde se encuentra con la directora Gori.
Ahora que ya tiene carné de conducir, Retsuko se lleva de excursión a Gori y Washimi, pero la cosa se tuerce cuando surge una acalorada discusión entre las dos.
El modesto Tadano resulta ser un gurú de la tecnología, e invita a Retsuko a cenar ramen. Retsuko no puede imaginar siquiera lo que le espera.
Retsuko empieza a imaginarse un futuro feliz con Tadano. Pero cuando lo acompaña a un partido de golf empresarial, se encontrará para su horror con el director Ton.
Todo el mundo se entera de la relación de Retsuko con el magnate, y Tadano afirma que quiere vivir con ella para siempre. Eso sí, sin casarse.