Mientras la peste se propaga por Florencia, un grupo de nobles egocéntricos con secretos e intenciones ocultas huye al campo.
La llegada de Filomena amenaza el plan de Licisca. Pampinea se desespera por encontrar a Leonardo mientras Neifile espera una intervención divina.
Pampinea se instala como la señora de la casa, Neifile y Panfilo reciben malas noticias y el romance florece dentro del grupo.
Un nuevo huésped amenaza la posición de Pampinea, Neifile descubre la verdad sobre su marido y Filomena intenta recuperar su identidad.
Los nobles y sirvientes elaboran un plan para recuperar la villa de Ruggiero. En el exilio, Licisca y Filomena intentan resolver sus diferencias.
Neifile y Panfilo se abren el uno al otro. Tindaro crea un vínculo con el hijo de Stratilia. Licisca y Filomena se encuentran con un grupo de mercenarios.
Sirisco intenta echar a Pampinea de la villa, Licisca acepta su linaje y un nuevo heredero reclama la villa.
Los nobles y los sirvientes intentan asegurar su supervivencia haciendo un trato con los mercenarios que están a punto de franquear las puertas de la villa.