El expolicía Jack Taylor tiene fama de ser el detective más duro, sin temor a enfrentarse a justicieros ni a perseguir a asesinos.
Mientras investiga el aparente suicidio de una joven, Jack descubre una siniestra conspiración que amenaza a alguien muy querido para él.
Jack verá puesta a prueba su recién alcanzada sobriedad cuando se lía con un grupo de justicieros a la vieja usanza y acaba convertido en sospechoso de asesinato.
Mientras intenta dar con el paradero de una perversa monja, Jack se topa con una plan de asesinato y provoca la ira de un importante mafioso.