Desde su cabaña remota en las montañas, entre los años 1978 y 1995, el matemático y terrorista Theodore Kaczynski, apodado "Unabomber", envió por carta 16 bombas a diferentes objetivos, como protesta por la sociedad moderna y la destrucción de la naturaleza. Las bombas de Kaczynski mataron a tres personas e hirieron a otras 23. El agente del FBI Jim Fitzgerald, experto criminalista y en perfiles criminales, intentará desvelar la identidad de asesino. Un manifiesto escrito por el terrorista y enviado al The New York Times será clave para ahondar en su perturbada mente a partir del lenguaje y las expresiones que utiliza.
En 1995, el nuevo perfilador del FBI Jim Fitzgerald se une al grupo encargado de identificar y arrestar al terrorista conocido como Unabomber.
En 1995, Fitz debe decidir si la amenaza de Unabomber de hacer explotar un avión es creíble. Años más tarde, los dos se encuentran cara a cara.
En 1995, un nuevo lingüista ayuda a Fitz y su equipo a encontrar pistas. En 1997, Ted y Fitz debaten sobre sus legados.
Unabomber insiste en que detendrá las bombas si publican su manifiesto, una decisión que depende en último término de la fiscal general Janet Reno.
David Kaczynski recibe buenas noticias acerca de la investigación del FBI sobre su hermano, pero las cosas cambian cuando recibe una visita de Fitz.
En una carta a su hermano, Ted recuerda a una figura importante de su infancia y habla de cómo le atormenta su incapacidad para formar relaciones.
Fitz y su equipo deben encontrar pruebas suficientes para detener a Ted antes de que la prensa dé a conocer la investigación del FBI.
Cuando Ted fracasa al impedir que se acepten las pruebas en su contra, Fitz hace un último esfuerzo por convencerlo de que se declare culpable.