Tras una tragedia, dos mujeres estadounidenses comienzan una nueva vida como espías en la Unión Soviética.
Bea se convierte en la encargada de su activo soviético. Twila descubre una conspiración aún mayor.
Bea tiene una cita con Andrei. Twila investiga una serie de asesinatos de trabajadoras sexuales.
Twila se encarga de su primer objetivo, un mediador ruso que guarda secretos relacionados con la muerte de su marido.
Cuando Bea y Twila realizan una vigilancia, descubren que hay un topo dentro de la embajada de Moscú.
A medida que salen a la luz oscuras verdades, Bea lucha por mantener su tapadera. Twila actúa de incógnito.
Cuando Bea y Twila realizan una vigilancia, descubren que hay un topo dentro de la embajada de Moscú.
Bea, Twila y Sasha huyen de la ciudad y descubren el secreto del ascenso de Andrei en el KGB.