El regreso de un caudillo enciende la lucha de poder con su hermano celoso. Además, un guerrero no acepta la vida rural y, fortuitamente, obras de arte llegan al norte.
El jefe interino Orm le devuelve el poder a su hermano Olav, que regresó de un asalto, pero, aun así, ni siquiera lo invitan a la celebración de pillaje de esa noche.
El actor romano Rufus no está para nada de acuerdo con las condiciones de esclavitud. Al guerrero Arvid le cuesta adaptarse a la vida de granjero y esposo dominado.
Olav, moribundo, nombra a Arvid como su sucesor, pero es Orm quien asume como jefe del clan. Rufus acepta el puesto de director creativo de Norheim.
Durante el ataque a Inglaterra, nace el amor entre Arvid y Frøya. En Norheim, el tosco estilo de gestión de proyectos de Rufus recibe malas críticas.
Tras recibir la orden de entregar armas, escudos y armaduras para la iniciativa artística de Norheim, los ciudadanos quedan indefensos frente a los ataques de Jarl Varg.
El inútil Orm no está a la altura de Jarl Varg, que descubre que debe hacer todo solo, pero Arvid organiza un contraataque con aliados inesperados.